REVOLUCIÓN

Modificado el: 19/05/2011 Imprimir PDF

 

 

En una tenue brisa de esqueletos a cuerda

con una impertinencia de marqués fastidiado
llovió toda la noche como un solo zapato.

Erraba una sonata en busca de algún piano
algún muerto soñaba ser barquero en el Volga
y contaba las horas el barco en la botella.

De pronto los porteros,
descendieron el lado de occidente,
un grupo de ascensores encarceló escribanos,
un toro ensangrentado enloqueció abanicos,
un busto de Beethoven le pegó a la Gioconda
y bajo la luz neutral de los faroles,
la jalea real sintió un poco de miedo
y un gallo se olvidó la aristocracia.

Llovió toda la noche. Un viejo jubilado
cruzó por el combate con un umbral al hombro
y libertando un inglés de institutrices
huían señoritas de coches al instante
abrazadas a perros pomerania.

Llovió toda la noche.
En un auto una vaca lloraba al millonario,
la calle se cubría de narices al cielo
las cartas se volvían telegramas
los sauces se aburrían de las rosas
llegó el sol con el alba
un alba en delantal
un sol desmelenado
y hubo paz en la tierra.

 

De "Sucedió en la lluvia" - tomado de http://decidor.blogspot.com