Novedades

07/07/2007 - PREMIO PREGONERO 2007 PARA MAGISTER LIBROS

Distinguen a Magister Libros con el Premio Pregonero 2007

        La Fundación El Libro, entidad organizadora de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y de la Feria del Libro Infantil y Juvenil y que reúne a la mayoría de las editoriales de nuestro país dio a conocer hace unos días el fallo del Jurado para el Premio Pregonero de este año (http://www.el-libro.org.ar/18infantil/html/premios_pregonero.html).

        Esta distinción tiene como objetivo dar público reconocimiento a los difusores del libro y de la lectura, en especial de la literatura infantil y juvenil argentina, quienes desarrollan su vocación de manera persistente y a veces silenciosa, desde sus diferentes ámbitos de trabajo. Este Premio ha sido entregado en dieciséis oportunidades y existen diferentes categorías: Pregonero a Institución, a Biblioteca, a Librería, a periodista, a narrador, entre otros.

      Este año, en la categoría Librería/ Librero, por resolución unánime, ha sido merecedor del Premio Pregonero 2007: Magister Libros, de Concordia. Sus titulares, Stella Maris Ponce y Jorge Alcides Buffa quienes manifiestan su alegría y agradecimiento por esta distinción recibieron la noticia de los organizadores quienes destacaron la trayectoria de la Extensión Cultural de la librería que durante 23 años y en forma permanente ha creado un lugar de encuentro para difundir el libro, la lectura y el arte en su Sala de Entre Ríos 583 a través de presentaciones, talleres, charlas, ponencias, recitales, visitas escolares, cursos y encuentros de escritores y especialistas.

         El Jurado del Premio Pregonero está integrado por reconocidas personalidades de la cultura (este año, por los escritores Ana María Shua, Nora Fonollosa, Jorge Dubatti y Oscar González) y, a las personas e instituciones premiadas se les entregará un Diploma y una réplica de la carreta “La andariega”, de Javier Villafañe en un acto que se realizará en Buenos Aires, el próximo 2 de agosto, en el cierre de la Feria del Libro Infantil y Juvenil.

         Magister Libros desea expresar su reconocimiento a todos los que han apoyado su actividad comercial y cultural, el personal de la librería, clientes, amigos, proveedores, instituciones educativas, medios de difusión y público en general que han acompañado su tarea en torno del libro y la lectura.

 


Se entregaron los Premios Pregonero 2007


El jueves 2 de agosto, a las 18, en la Sala Mané Bernardo, en el marco de la 18a. Feria del Libro Infantil y Juvenil, se realizó el acto de entrega de los Premios Pregonero 2007, en su 17a. edición. Pregonero a Librero - Librería. Este año correspondió a Librería Magister, de Concordia, Entre Ríos.

 Los fundamentos del jurado fueron los siguientes: "Librería Magister es una empresa con 23 años de actividad comercial y cultural. Tiene el concepto de ser librería y algo más. Es decir, un lugar de encuentro, de difusión del libro y la lectura y el arte en general. Un lugar donde se presentan libros, se hacen charlas con docentes, profesionales, cursos de capacitación y talleres de perfeccionamiento. Además de recitales de música y poesía, encuentros con escritores, con concursos literarios y visitas escolares. Desde sus comienzos Magister apuntó a esta realidad: una librería no es sólo un negocio donde se venden libros, sino un lugar donde se comparte la cultura. Esa convicción, la tarea cotidiana y hasta anónima, y la persistencia fervorosa en el trabajo hicieron que hoy se posicione dentro de las primeras librerías de la región del litoral. Por llevar a cabo una activa y eficaz acción de promoción del libro y de la lectura desde la librería, evidenciando que además de actividad comercial integra la red social de su comunidad como reconocida protagonista, se le otorga el Pregonero a Librera - Librería a Stella Maris Ponce, de la Librería Magister, de Concordia, Provincia de Entre Ríos.

La Sra. Stella Maris, quien recibió la distinción de manos de Jorge A. Bisbini, de Vender+Libros, agradeció de esta manera: "Muchas gracias a los miembros del Jurado, muchas gracias a la Fundación El Libro y a Ediciones Colihue por haber pensado -hace diecisiete años- que era bueno distinguir la tarea de los difusores del libro y la lectura. Para nosotros es una satisfacción recibir este premio y también es una confirmación de un sueño, de una convicción que hemos tenido siempre: una librería, como decíamos recién, es mucho más que un lugar donde se venden libros. Quiero invitar a mi esposo, Jorge Buffa, porque ambos hemos llevado adelante este sueño." Jorge Buffa dijo: "Muchas gracias, quiero agradecer a todos los editores que han confiado en nosotros, que han confiado en esta utopía. A veces es complejo convencer a alguien que tiene una mirada, justamente, comercial. Quiero agradecer a los editores que creyeron en esta utopía y quisiera que este premio no solamente nos estimule a nosotros sino también a aquellos editores que todavía no se han animado, para acercarse a nuestro proyecto. Stella Maris agregó: Queremos dedicar este premio al público de Concordia, a toda la gente que nos ha acompañado en estos veintitrés años de labor comercial y también las actividades de extensión cultural de Magister Libros. Quiero contarles que cuando recibimos la noticia de este premio recordé con mucha emoción los pregones coloniales que solíamos cantar en el coro de la Universidad de Entre Ríos al que pertenezco y en el cual muchas veces me tocaba hacer de pregonera mazamorrera. Quiero dejarles este breve mensaje, cambiando la letra de ese pregón: Literatura, libre librito, cómpreme usted, señora: cuentos, novelas, poesía."

LA SUPERVISIÓN DEPARTAMENTAL DE EDUCACIÓN DE CONCORDIA, mediante Resolución Nº 43/07 ha declarado de interés Educativo y Cultural Departamental el otorgamiento del Premio Nacional "Pregonero 2007" a Magister Libros, Librería y Centro Cultural.

Pregonero de honor El premio le fue conferido al escritor Mempo Giardinelli por su conocida actividad en el campo de la promoción de la lectura. En el día de su cumpleaños, Mempo dijo: "Uno tiene que ser muy agradecido en la vida. Quiero empezar este agradecimiento a mi mamá y a mi hermana. En mi casa se leía. Y ese era todo el secreto. También a las muchas personas que me enseñaron la importancia de la lectura y de ser no sólo un escritor que podía tener un poco más o un poco menos de suerte, sino además, una persona generosa, que es lo que he tratado de ser toda mi vida. Gracias a quien considero una de mis maestras, María Elena Walsh. A Graciela Cabal que fue una amiga querida, entrañable, cuya sola amistad tanto nos enseñaba a todos y era una fiesta recibirla en el Chaco. A Graciela Bialet, que me alegra tanto que haya recibido hoy este merecido premio por el programa Volver a Leer. También quiero agradecer a la Fundación El Libro, este jurado, otros jurados, a la querida Marta Díaz, que anda por acá, que es una especie de topadora del laburo de todos los años. Yo aprendí de todos ellos, de todas ellas, algunas pocas cosas que quiero mencionar, que es un poco una reflexión que quiero hacer. Por un lado la pasión, la necesidad, el deseo de contribuir a que realmente seamos un país de lectores. Porque en la lectura está todo. Sin lectores no hay democracia, no hay ciudadanía, no hay conocimiento, no hay saber. El único camino, el único -siempre subrayaré el único camino- profundo, verdadero hacia el conocimiento, hacia el saber, hacia la democracia, hacia ser mejores personas, es la lectura. Nada va a sustituir la lectura. Esta decisión, esta vocación, yo se la debo a todos ellos. También a los que hoy me acompañan en una tarea muy grande y saben todos que están en mi corazón. También la otra decisión que ha sido un poco lo que estimuló mi ánimo todos estos años en el regreso a la democracia, en el regreso al país: la decisión de que tenemos que fortalecer, tenemos que recuperar, tenemos que engrandecer la escuela pública argentina, a la que creo que la mayoría de nosotros nos seguimos debiendo. La escuela pública argentina y la lectura me parece que son una ligazón absolutamente necesaria y que le hacen bien, mucho, lo que vamos haciendo. Cuando uno, como en mi caso, es un escritor que como cualquier otra tarea, trabaja en soledad, trabaja en aislamiento, los marcos referenciales de lo social y de lo político están en la defensa de la escuela pública, el vínculo con los maestros, con los bibliotecarios. En todo sentido el trabajo que hacemos en el Chaco está vinculado a esa necesidad, a esa permanente pedagogía, diría yo. Quizás una última reflexión que quería hacer tiene que ver también con algo que nosotros venimos tratando de estimular en otros programas que tenemos en el Chaco. Creemos que las novedades pedagógicas son importantes y está bien mucho de lo que se ha hecho. Pero también necesitamos volver a la concentración, a todo aquello que más allá de lo lúdico, que más allá de lo que es divertido, que más allá de lo que tiene que ver con el mundo del entretenimiento, que es el mundo moderno, necesitamos que los chicos, -y esto hay que enseñarles- no sólo se diviertan y jueguen, que está muy bien. Pero debemos saber que lo que despierta la curiosidad y la imaginación es la concentración, no la desconcentración; es el esfuerzo, es la otra alegría del conocimiento. En la Argentina esto se ha perdido un poco. Tenemos que hacer un esfuerzo para recuperarlo. Por lo menos nosotros, en nuestra Fundación, y yo en mi vida personal, sin dejar de ser escritor, tenemos la oportunidad de hacer algo. Solo así podremos llegar a ser una nación de lectores como alguna vez pareció que la Argentina era. Lo que nos ha pasado ha sido una tragedia demasiado grande en los últimos treinta, treinta y cinco años. No solo por el dolor, los muertos, los desaparecidos; también por la destrucción de nuestra escuela, la destrucción de principios pedagógicos, la destrucción del principio de esfuerzo, la destrucción de la lectura. La destrucción de la lectura fue sistemática en la Argentina. El libro fue subversivo en la Argentina, leer fue peligroso en la Argentina, en la Argentina se quemaron bibliotecas, se quemaron libros. Muchos de Uds..., yo mismo, yo quemé libros, por miedo. Y que todo esto haya cesado, cada vez que tenemos la ocasión, hay que celebrarlo. Creo que con los Premios Pregonero también estamos celebrando. Agradezco este premio. Espero -desde hoy soy un sexagenario- que el resto de mi vida sea hacer merecimiento para estar a la altura del Pregonero y de la memoria de don Javier Villafañe."

Otros Pregoneros: También recibieron Premios Pregonero: La Valijita, a Periodismo Gráfico; Ver para leer, programa de Telefé conducido por Juan Sasturain, a Periodismo Televisivo; Cátedra libre, programa de Radio Nacional, a Periodismo Radial; El Mangrullo, boletín editado por Raquel Barthe, a Periodismo en Internet; Graciela Perriconi, a Especialista; Paula Martín, a Narrador; Biblioteca Sarmiento, de Valentín Alsina, Provincia de Buenos Aires, a Biblioteca; Atacados... por el Arte, conjunto de Cipolletti, Río Negro, a Teatro; Programa Volver a Leer, del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, a Institución y APAER, Asociación de Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales, como premio Especial.